CANTO AL AGUA

Una instalación de a pie,

Sin monumentalidades o grandes edificaciones

ConNombres y recuerdos a escala humana

De Los que admiramos y los que nos duelen

Con Los ingredientes de nuestras casas y cementerios

A la mano de quien quiera recorrerla y ser parte

Son 113 trajineras

Que vienen de tiempos muy distantes

A traer desde el pasado prehispánico sus viandas

A circular por canales invisibles

Por la añoranza de una ciudad que floreció en el agua

Trajineras que llegaron hasta el centro

Ataviadas de colores, luces y al calor de quienes llegan

Para que el agua cante desde los que vengan

Desde esos Rios de gente que las moverán con sus palabras

Con su Energía que será un océano de recuerdos

Trajineras para confluir y apropiarse de se su canto

Como en la mesa de su casa

Invitando a escribir, llorar, cantar y susurrar

Sus Nombres y apellidos,

Sus palabras, fotos u objetos mas cercanos

Vehículos confinados a los bordes de la ciudad y de la historia

Que hoy retoman el primer cuadro

La gran plaza las recibe con la poderosa fiesta

Que una cultura ha sabido conducir con o sin agua

Con o sin luz durante siglos y a lo largo de un país

Donde lo cíclico y lo lúdico

Donde la naturaleza y sus ritos naturales

Cantados desde el agua y bien resumidos por sus dioses

Se han decantado hasta nosotros y

Hoy vienen en trajinera a circular con un deseo

El de Animar la muerte con la vida

Y el de reanimar la vida con el canto del agua que sólo fluye en la memoria

1/1

© Betsabeé Romero