Le bœuf sur le toit

Una de las cosas que casi nadie sabe de Frida Kahlo es que le gustaba el Jazz  y que en su único viaje a Europa, donde expuso en Paris en 1939, solía ir a un piano bar muy representativo del momento surrealista, fundado por Cocteau donde acudía todo el medio artístico a ver piezas de teatro, bailar y a escuchar música,
Frida en su estancia en París se volvió aficionada y figura notoria de las noches del Bœuf sur le toit donde acudía con su amigo Jean Petitjean
A escuchar a Garland Wilson pianista de jazz neoyorkino invitado una temporada justo antes de la guerra a tocar en éste legendario lugar que ahora sigue existiendo pero únicamente como restaurante.