Exposición en la Galería Nancy Sever, Canberra, Australia 2014

 

Tattoo

Cuerpos con mapas en la piel

historias de muchos siglos pintadas con sus caras y sus cuerpos,

modos de cruzar países,

de llegar a todos los caminos

sin palabras, sólo con el cuerpo como geografía

de un mundo reflejado desde la desnudez

 

 

El color de la sombra

Papel picado convertidp en ventanas y rosetones hacia el otro lado de las sombras, hacia la luz, hacia el color!

Tradición mestiza!
que de oriente llegó a España y de ahí a México. Mestizaje hecho de aceptación y resistencia, aportación y reciclaje, Movimientos interminables en nuestra cultura de colonizaciones. Finos papeles que se han convertido en el más fino epitelio de la alegría, en La piel más frágil
de la celebración, que siempre se rompe, que con el tiempo se decolora y se cae. Pero que con ! el calendario festivo de los pueblos, vuelve a renacer en cada calle en que haya tradición, en cada comunidad que tenga memoria de ritos , de canciones, de fiesta y de colectividad.!
En cada muro donde pueda reflejarse un color. En cada rincón donde sus sombras puedan ser también, espacio donde puede surgir nuevamente el color.

 

Maquetas

carros que juegan a decir cosas que no se pueden decir 

que son vestidos para descubrir los que los hombres ocultan con sus trajes

carros como extensiones de un cuerpo con memoria

tatuados con las cicatrices de una historia hecha de calles donde la gente se escribe y se lee

como culpable

un carro con la máscara de una ciudad que cambia de facetas

que se camouflagea y se trasviste, que se transmuta y se maquilla

una megalópolis como la Ciudad de méxico, tiene mil máscaras para salir

a los carros que no se mueren, les vuelve a salir una coraza,,

tienen piel de casa, se parecen a los postes y a las banquetas

casi no se mueven, se quedan para recordarnos quienes fuimos

y hasta donde quisimos llegar.

© Betsabeé Romero