Pendientes de un hilo

Museo de Arte Moderno de Bogota, Bogota, Colombia

sobre cables, cuerdas flojas en el aire , donde las familias que no están
en las señalizaciones, reaparecen de milagro, como exvotos a la
sobrevivencia, a la esperanza de llegar.
Familias que a veces logran cruzar, seguir juntas y/o no ser regresadas
de milagro.
Sosteniéndose en la fragilidad y en la incertidumbre
Delgadas líneas que se despliegan en un zigzag recordando una
serpiente para hablar en uno y otro caso de la fragilidad y el peligro en
que las familias migran sin terminar de llegar realmente a ningún
punto estable.
Legal, laboral o económicamente siguen en el limbo, yendo y
viniendo real y simbólicamente al lugar desde donde salieron.
Este despliegue de cables de donde colgarán las familias también se
extiende a los pasillos de la Universidad, donde la composición será
semejante a la de las guirnaldas de papel picado que se instalan en
líneas paralelas en las calles durante las celebraciones más populares
de cada comunidad.
En lugar de papel picado estarán los exvotos de familias de hojalata
recortadas y de pie, con orificios y delgados cables, como se le cuelga

la figura de la parte del cuerpo accidentada a los santos a los que se les
ruega por su salud, en este caso, son miles de familias sin santo y sin
milagro que están colgadas del hilo de sus plegarias para rogar por un
futuro mejor.

Sin un lugar digno que los reconozca, las leyes, la política, la economía
, el poder, son instancias que no están a la altura del fenómeno más
importante que define al ser humano contemporáneo “ La Migración”
Somos trayectos, somos movilidad, somos migrantes

Betsabeé Romero 2019

IMG_8684-min.JPG

Concepto

 
 

Noticias Relacionadas

1/2
 

© Betsabeé Romero